Esto de tener la bici rota y que al mismo tiempo el transporte público sea casi inexistente y a precios impagables en el día a día me tiene caminando mucho. Si bien trato de limitar las salidas, muchas son imprescindibles en cuanto a la gestión de recursos para la supervivencia y a la vez necesarias para sacar la mente de la cabilación a la que el apagón nos somete dentro de casa.
Las imágenes solo reflejan el viaje de regreso, en el de ida olvidé activar el GPS para trazear el recorrido aunque fue aproximadamente la mitad de distancia que este. Hay datos como los pasos por minuto y la zancada media que me parecieron interesantes, yo soy una persona alta y por lo general, cuando voy solo camino rápido. Siempre pensé que mis pasos eran cortos, pero ya veo que no tanto 😅. Por supuesto en el trayecto hubieron algunas pequeñas pausas para recoger algunas cosas.
En cuanto a las calorías gastadas, no necesito de subir a una pesa para saber que he bajado de peso. Desde hace un tiempo se consume menos que lo que se gasta. Entonces toménos entonces toda esta situación como el resultado de ejercicio saludable. Así podemos darle una mirada más optimista a la masa de caminantes a la que me sumo cada viaje que doy. No vaya a ser que la imagen nos traslade mentalmente al universo de The Walking Dead y comencemos a preguntarnos si esa no sería una realidad más viable.


Ayer yo también me heché tremenda caminata por todo el centro. Al final ni siquiera pude resolver el asunto que tenía pendiente.
!BBH