Qué bonita publicación, aunque tenga ese toque agridulce de ser el último campamento de la temporada. Me alegra que hayan podido disfrutarlo a pesar de las circunstancias familiares y de los problemas con el remolque. ¡Menudo susto lo de la extensión! Menos mal que pudiste arreglarla y salvar el viaje. Tienes toda la razón en lo de las habilidades manuales: hoy en día mucha gente no sabría ni por dónde empezar, y eso que ahorra dinero y disgustos.
Lo de la hamaca suena a gloria. No hay nada como leer al aire libre con el sonido del agua de fondo. Una lástima lo de la barbacoa, esas decepciones gastronómicas duelen más cuando estás de camping y esperas algo especial. ¡Espero que el próximo verano encuentren una mucho mejor!
El sitio junto al agua y esas puestas de sol seguro que compensaron todo lo demás. Y sí, lo del eclipse lunar con los árboles y el madrugón... le entiendo perfectamente, jaja. A veces el cuerpo ya no está para esos trotes.
Gracias por compartir la experiencia!!.