Serie: Segundo vals (Second Waltz) [ES/EN]

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Español

Segundo vals

Parte 1

«Un concierto magnífico el que acabas de dar. Ese violín tiene vida propia cuando lo tocas, Henric». Dominica abrazaba a su querido esposo.

«Para mí fue solo una noche más. Lo que más me da placer es que tú disfrutes con mis melodías, amor». Henric daba un beso a su querida amante.

La pareja se iba a su gran mansión, de estilo barroco que estaba de moda en aquella época. Reinaba el siglo XV y Henric se había consolidado como el violinista más famoso de la época. Sus conciertos en Viena eran los más escuchados, y todos querían estar presentes, ya que aquellos conciertos tenían fama de ser místicos, sensoriales y de experiencias extra corporales con cada melodía que salía de las cuerdas del violín Chovic.

Aquel violín siempre estuvo con Henric, desde que empezó a ser famoso. Nunca se desamparaba del instrumento, siempre a su lado, como una extensión de su mismo cuerpo. Dominica sabía de este extraño comportamiento y entendía hasta donde su esposo le había comentado.

Igual lograron forjar un matrimonio tranquilo, comprensivo y con mucho amor. Henric amaba intensamente a su esposa y daría hasta su propia vida por ella. Todas las noches su amada bailaba con el vals que Henric le había compuesto especialmente para ella. La tez blanca como la porcelana, dibujaba una sonrisa que contrastaba hermosamente con sus carnosos labios carmesí, aquellos ojos azules parecían esculcar el alma del músico y su bello cabello rubio se movía al vaivén del baile.

En una de esas noches, mientras los esposos disfrutaban de las melodías maravillosas, una gran tormenta empezó repentinamente. Los rayos caían furiosos sobre Viena, haciendo que Dominica sintiera un gran terror, corrió a abrazar a su esposo refugiándose en sus brazos.

En ese instante, Apareció un hombre de la nada, vestido con un esmoquin y sonriendo se dirigió a Henric. «Hola, amigo. Ha pasado tanto tiempo. ¿Cómo estás?».

«¿Qué haces aquí?». Henric mostraba un terror inigualable.

«¿Tanto tiempo, tanto que te he dado y así es como me recibes? Jaja». El hombre se enroscaba el simpático bigote con la mano izquierda.

«Amor, ¿Quién es ese hombre?». Dominica preguntaba atónita.

«No es nadie, amor». Henric miraba fijamente al hombre de negro. «Disculpa, pero el trato...».

«Olvida el trato, El jefe quiere verte enseguida». El hombre de negro colocaba una expresión seria.

«¿A qué se refiere este hombre, amor?», preguntaba Dominica.

«¿Acaso el mentiroso de Henric no le ha contado nada, señora?». El hombre de negro movía la cabeza en forma negativa. «Su querido esposo hizo un trato con nuestro señor de las tinieblas y ahora tiene que pagar la deuda. Jaja».

«No puede ser. ¿Es verdad lo que el caballero está diciendo, amor?». Dominica abría sus ojos al máximo de sus cuencas.

«Déjame te explico, amor...».

Henric era interrumpido abruptamente por el hombre de negro. «No tengo tiempo de oír sus pleitos familiares. Debo cumplir lo que mandó mi señor. O vienes conmigo o deberás pagar con lo más preciado, Henric».

Henric fue en búsqueda de su violín Chovic. Al volver a la sala, se dio cuenta que el hombre de negro había desaparecido. Soltó el violín y miró con terror que Dominica tampoco estaba.

«Amor, ¿dónde estás?, Dominica...», llamaba desesperado a su esposa.

El silencio era una constante en el lugar. Henric buscaba en todos lados, pero su esposa no estaba por ningún lado. Entonces recordó lo que le dijo aquel hombre de negro. Que se llevaría lo más preciado y lo entendió todo. Ahora se había quedado sin su querida Dominica.

Los siguientes días fueron de desesperación y melancolía. Henric se dedicó a tomar y se la pasaba llorando, de un momento a otro todo se convirtió en un infierno para el pobre músico. Deseaba tanto morir que sus lamentos fueron escuchados por Lucy, una demonia sexy, con pequeños cuernos y piel roja con unas sutiles escamas, ojos como la de los gatos y unos colmillos pequeños y adorables.

Luci se acercó a Henric y le dijo, «Sé de tu predicamento y he venido a ayudarte, solo si prometes hacer algo por mí». La demonia acariciaba el rostro del angustiado músico.

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English

Second Waltz

Part one

“What a magnificent concert you just gave. That violin has a life of its own when you play it, Henric.” Dominica embraced her beloved husband.

“For me, it was just another night. What gives me the most pleasure is that you enjoy my melodies, my love.” Henric kissed his beloved lover.

The couple left for their large mansion, built in the Baroque style that was fashionable at the time. It was the 15th century, and Henric had established himself as the most famous violinist of the era. His concerts in Vienna were the most popular, and everyone wanted to be there, as those concerts were renowned for being mystical, sensory, and out-of-body experiences with every melody that came from the strings of Chovic's violin.

That violin had always been with Henric, ever since he became famous. He never strayed far from the instrument, always keeping it by his side, like an extension of his own body. Dominica knew about this strange behavior and understood as much as her husband had told her.

They still managed to forge a peaceful, understanding, and loving marriage. Henric loved his wife intensely and would give his own life for her. Every night, his beloved danced to the waltz that Henric had composed especially for her. Her porcelain-white complexion framed a smile that contrasted beautifully with her full crimson lips, her blue eyes seemed to search the musician's soul, and her beautiful blonde hair moved to the rhythm of the dance.

On one of those nights, while the couple was enjoying the wonderful melodies, a great storm suddenly began. Lightning struck furiously over Vienna, causing Dominica to feel great terror. She ran to embrace her husband, taking refuge in his arms.

At that moment, a man appeared out of nowhere, dressed in a tuxedo and smiling as he approached Henric. “Hello, my friend. It's been so long. How are you?”

“What are you doing here?” Henric showed unparalleled terror.

“So long, so much I've given you, and this is how you welcome me? Haha.” The man twirled his charming mustache with his left hand.

“Honey, who is that man?” Dominica asked, stunned.

“It's nobody, love.” Henric stared at the man in black. “I'm sorry, but the deal...”

“Forget the deal. The boss wants to see you right away.” The man in black looked serious.

“What does this man mean, love?” asked Dominica.

“Hasn't that liar Henric told you anything, ma'am?” The man in black shook his head. “Your dear husband made a deal with our lord of darkness, and now he has to pay the debt. Ha ha.”

“It can't be. Is what the gentleman is saying true, honey?” Dominica's eyes widened.

“Let me explain, my love...”

Henric was abruptly interrupted by the man in black. “I don't have time to listen to your family quarrels. I must carry out my lord's orders. Either you come with me, or you will pay with your most precious possession, Henric.”

Henric went in search of his Chovic violin. When he returned to the room, he realized that the man in black had disappeared. He dropped the violin and looked in horror to see that Dominica was also gone.

“My love, where are you, Dominica...” he called desperately to his wife.

Silence reigned throughout the room. Henric searched everywhere, but his wife was nowhere to be found. Then he remembered what the man in black had said. That he would take what was most precious, and he understood everything. Now he had lost his beloved Dominica.

The following days were filled with despair and melancholy. Henric devoted himself to drinking and spent his time crying. From one moment to the next, everything became hell for the poor musician. He wanted so badly to die that his cries were heard by Lucy, a sexy demon with small horns and red skin with subtle scales, cat-like eyes, and small, adorable fangs.

Luci approached Henric and said, “I know of your predicament and I have come to help you, but only if you promise to do something for me.” The demoness caressed the anguished musician's face.

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Fuentes de la imagen de portada:
Fuente 1
Fuente 2
Fuente 3

Edición Rincón Poético

La traducción del texto fue hecha con la herramienta

gratuita DeepL

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@rinconpoetico7

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3 comments

Que triste historia, y cuanto cuidado hay que tener con esos tratos... pueden llevarse lo más preciado y ellos ven el corazón de cada uno y saben que es lo más preciado. Es mejor no ser famoso, no a ese costo. Hermosa historia!!! Pero muy triste...🤗

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Siempre un gusto leerte estimada @avdesing.

En la música siempre hay leyendas de tratos con el demonio por tener fama y éxito, esto me inspiró para empezar a escribir esta historia que tiene varias partes, que las voy a ir compartiendo de a pocos. Esta fue la primera parte y veremos hasta donde me lleva le hilo de la trama😸

Un abrazo fuerte para ti con muchos escalofríos.👻

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Oh!! Hay más partes!!! Me encantará leerlas!! Gracias a vos!

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Alucinante,un relato que recuerda al doctor Fausto y su oscuridad.
Se puede sentir el ambiente y el sentimiento de los personajes.
Excelente.

Amazing, a story that remembers Doctor Fausto and his darkness.
You can feel the atmosphere and the feeling of the characters.
Excellent.

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¿Paganini, eres tu? jajaja me recordo a su historia y los rumores de que él habia hecho un trato con el diablo para tocar de esa forma el violin jaja 😂

No hay que hacer tratos con el demonio, ellos siempre juegan sucio, es su naturaleza, pero supongo que Henric fue seducido porque una de las caracteristicas de los demonios es que usan sus poderes para convencer a los humanos, ups! 👻

Esa demonia sexy es algo malo, ah malo, MALOOOOO!

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