Pobre de mi
que he de volver a quitarme la armadura.
El peso me ha hecho llagas que no se curan.
Pobre de mi
que vuelvo a ser vulnerable.
Las cicatrices
sobre las cicatrices de las cicatrices
aún son color rosado.
Pobre de mi
que espera la próxima herida
sea mortal.
La inmortalidad de la esperanza...